scritor irlandés en
lengua inglesa (1882-1941). Educado en el provinciano ambiente de una familia de
clase media de Dublín, en las postrimerías del período victoriano se sintió
forzado, tras sus estudios en la National University (1898-1902), a un
voluntario exilio.
Estuvo primero en París, desde donde pasó a Trieste y
luego a Roma. Volvió de nuevo a la capital francesa (1919-1939) hasta que el
estallido de la Segunda Guerra Mundial le indujo a trasladarse a Zurich. Su
sentimiento de la verdad se vio constreñido por los dogmatismos que
condicionaron su juventud: el nacionalismo y un catolicismo puritano,
positivista. Llegó así a pensar que sólo en la obra de arte podían encontrar las
realidades de la vida cotidiana un orden y una significación de ideales. Sin
embargo, esta tentativa de reconciliar una expresión objetiva del flujo de la
experiencia con una estructura coherente le indujo a pensar sobre el proceso de
la creación y a ensayar modos revolucionarios de registrar la acción de
percibir.
Su fama se inició con la publicación de la notable novela
autobiográfica Retrato del artista adolescente (1916). En esta novela
queda constancia de su necesidad de entenderse a sí mismo y al mundo que lo
rodea, y de la subsiguiente necesidad de librarse de toda clase de compromisos.
Con un sensible y distanciado autoanálisis, refiere sus sucesivos encuentros con
la familia, la Iglesia, el problema de la sexualidad, la contemplación estética
y la filosofía, a través de los cuales adquiere mayor conciencia de sí mismo.
Pero es en Ulises (1922), donde logra la más
acabada coordinación respecto a la naturaleza múltiple de la realidad y las
estructuras formales del arte. Ulises constituye una epopeya en la cual
los sucesos de un solo día en la existencia de un oscuro agente publicitario,
Leopold Bloom, siguen la pauta de los avatares de Ulises. Son características de
esta novela la intención de simultaneidad y el monólogo interior, con complejas
asociaciones de ideas. El léxico es riquísimo y a veces arbitrario.
Otras obras suyas son: Dublineses (1914),
Finnegan's Wake (1939), que algunos consideran un ensayo sobre la libre
asociación de ideas. Escribió también poesía y teatro. Su influencia en la
novelística moderna es muy considerable.