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Literatura prosista
TEORÍA
LITERARIA
Modelos para el comentario de textos -
23ª
parte |
Comentario de textos
del Siglo XX (continuación)
Un texto del Siglo XX
comentado: Juan Quinto,
de Valle-Inclán (continuación)
Comentario del texto (continuación)
Forma expresiva
a prosa discurre con gran fluidez y sin necesidad de recursos o
enlaces extras en las oraciones. El
estilo directo se introduce sin verbos que apoyen la transición entre la
narración y el diálogo. Los dos procedimientos estilísticos imprimen al relato un ritmo rápido.
Los movimientos expresivos se manifiestan en verbos como "gateando",
"se
encaramaba", "cateando", "has de encontrar tú a tentones", "galgueando".
Una representación muy gráfica del máximo furor con quiere
amedrentar el asaltante al impávido y socarrón fraile, se manifiesta mediante la gradación ascendente e hiperbólica
en frases como: "¡Que le siego la garganta! ¡Que le pico
la lengua! ¡Que le como los hígados!".
Existe un juego de metáforas tomadas del perro de caza, que
aumenta la comicidad del momento, en la frase: "Malos vientos tienes", que se
hace como réplica a la de: "Me parece que ya di con el nido"
Las formas poéticas se aprecian en frases como: "En la ventana rayaba el día, y
los gallos cantaban quebrando albores", de toque cidiano. El amanecer es
descrito de forma muy bella en: "Cantaban los pájaros, estremecíanse las yerbas, todo
tornaba a nacer con el alba del día". Esta pluralidad trimembre se corresponde
con una técnica impresionista. "Se venía por los montes la mañana y en la fresca del
día muchos campanarios saludaban a Dios." Las prosopopeyas llenan el ambiente de animación y
de paz idílica.
Los sentimientos del fraile encuentran las palabras precisas para manifestar
el reproche paternal, benévola indulgencia, e incluso la burla y menosprecio, en
expresiones como: "perdulario", "borracho", "trastornado", "bárbaro", "mal cristiano",
"rapaz",
"ponte a cavar la tierra", "compra una cuerda y ahórcate, porque para robar
tampoco sirves". Por su parte, la riqueza del vocabulario aparece en las
designaciones que se hacen del fraile: "rector", "exclaustrado"", "frailuco",
"abad", "tonsurado".
No se aprecia en el cuento una sola palabra despreciable, siendo
un portento de concentración de
elementos humorísticos y poéticos, donde los personajes están realmente vivos.
Los rasgos típicos del paisaje logran localizar el ambiente gallego, más que a
través de los nombres geográficos. La situación en el plano histórico viene dada
por el hecho de
la exclaustración del fraile, siendo por tanto después de la desamortización de
Mendizábal, y por la alusión a la batalla del Puente de San Payo.
Fuente: Didáctica de la literatura, de
Carlos A. Castro Alonso: Editorial Anaya, 1971, páginas 354-359.
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