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Literatura prosista
LA LITERATURA EN EL SIGLO XX
[Desde 1939]
Tendencias y
movimientos literarios |
a literatura contemporánea siempre resulta más difícil de historiar
y de estudiar, ya que los escritores están todavía en plena
producción de sus obras y las opiniones, clasificaciones y juicios
suelen verse modificados por la evolución de cada autor.
Por eso es
habitual en todas las historias de la literatura hacer sólo una
aproximación a las líneas generales y presentar de una forma
esquemática a los autores y a las obras que hasta ese momento han
escrito.
Al margen de la evolución de cada género
literario concreto y de la convivencia de tendencias muy diferentes,
pueden señalarse algunas líneas generales que sirven para poesía,
novela y teatro.
Así, se
puede hablar de cuatro periodos desde el final de la guerra civil:
1939-50: durante estos años, la literatura española pretende irse
abriendo caminos después de la tragedia bélica; la desorientación,
por un lado, y la evasión, por el otro, podrían ser la mejor
definición de esta época. Las obras más importantes son esfuerzos
aislados de algunos escritores que se inician por estos años, o de
otros que habían comenzado su obra antes de la guerra. La
preocupación por la forma predomina sobre el contenido de la obra,
que además se veía limitado por la censura oficial (que se mantuvo
hasta 1975). A la vez, los numerosos escritores que se exiliaron
continuaron su obra, muy diferente en general de la que habían
escrito anteriormente y, también, de la que se estaba realizando en
España.
1950-65: la tendencia general en todos los géneros literarios es
el realismo. Los problemas del momento, la situación cotidiana de
España ocupan las preocupaciones de los autores; el tema, los
contenidos de la obra están en primer lugar, abandonándose los
virtuosismos formales y el lenguaje refinado en favor de una mayor
naturalidad y coloquialismo.
1965-75: el experimentalismo se impone en literatura con un
abandono (no absoluto) de los contenidos sociales y de las formas
realistas en favor de las preocupaciones estéticas, un cierto
exotismo y elitismo, y un mayor interés por la propia obra
literaria.
Desde 1975: el cambio de las condiciones político-sociales
de España supuso la recuperación de las libertades y la desaparición
de la censura. Esto conllevó el conocimiento de muchas obras de
autores exiliados (y, en muchos casos, su regreso) y también un
ajuste en las valoraciones que de ellas se habían hecho durante la
dictadura. Por lo que respecta a las nuevas orientaciones
literarias, el experimentalismo de los años anteriores va
mitigándose y se inicia un nuevo periodo de búsqueda, a la vez que
de síntesis de las líneas precedentes.
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