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Literatura prosista
LA LITERATURA EN EL SIGLO XX
[Desde 1939]
Introducción |
a guerra civil supuso la ruptura de los
movimientos y orientaciones de la literatura española: el exilio de
un gran número de escritores de valía, la desaparición de otras y la
censura imperante con la nueva situación política, impidió hasta
1975 la aparición de obras críticas o de denuncia. Sin embargo, tras
los primeros años de posguerra algunos grupos de escritores inician
una vía realista, no sin dificultades, en la que se consiguieron los
mejores logros literarios.
La literatura contemporánea española se ha visto condicionada por
el resultado de la Guerra Civil. Por una parte, la desaparición
física de algunos escritores importantes de la preguerra y el exilio
de muchos otros cortó la continuidad que en condiciones normales
debiera haberse producido; por otra parte, el resultado de la guerra
hizo desaparecer algunas orientaciones literarias por no estar de
acuerdo con la ideología en el poder, a la vez que favoreció obras
de propaganda política que sí lo estuvieran.
Los primeros años de la posguerra fueron de búsqueda de formas y
temas, y de evasión de la realidad: el formalismo clasicista marca
la poesía, el humor predomina en el teatro, y el realismo más
tradicional se une en la novela a la propaganda franquista. Fuera de
esto se movió la literatura del exilio, con una visión muy diferente
de la realidad y una propaganda de signo contrario; junto a algunas
obras aisladas publicadas en España, iniciaron la auténtica
literatura contemporánea.
A finales de la década de los 40 comienza en todos los géneros
una vía realista de tipo crítico, que irá aumentando su
inconformismo con los años y que se conoce como "realismo social".
En ella se inscriben algunas de las mejores obras publicadas durante
la dictadura, que de alguna manera venían a enlazar con la
literatura del exilio y con la orientación social de los años
republicanos. La forma literaria pierde peso en favor de los temas y
contenidos tratados.
En la década de 1960 se produce una reacción ante la repetición
en que había caído el realismo social, y comienza a escribirse una
literatura experimental, preocupada por la forma y por encontrar
nuevas estructuras de la obra literaria. Esta orientación
experimental recibió una importante ayuda por el triunfo de
corrientes similares en otras literaturas (por ejemplo, la nueva
novela hispanoamericana); no siempre supuso un desinterés por la
situación social, sino que ésta dejó de ser tratada con el modelo
realista.
En 1975, con la muerte del general Franco, comenzó la
recuperación de los escritores del exilio y de obras antes
desconocidas (o conocidas de manera incompleta), con lo que comenzó
una cierta "normalización" de la literatura española. El
experimentalismo de años anteriores se mitiga bastante y una nueva
generación de escritores inicia su obra desde condiciones sociales y
políticas muy diferentes a las de la dictadura.
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