Otros dramaturgos
(continuación)
Pedro Muñoz Seca
Introducción biográfica
ació en El Puerto de Santa María, Cádiz (1881-1936), y murió
fusilado en Madrid al comienzo de la guerra civil.
Obra
Escribió comedias
de tipo disparatado y grotesco (para las que utilizó la denominación
de "Astracán"); la comicidad se basaba precisamente en este carácter
de disparate. La más famosa es una parodia en verso de los dramas
históricos, La venganza de don Mendo (1919). Otras obras son una
"zarzuela sin música", Los extremeños se tocan (1926), Anacleto se
divorcia (1921) y las sátiras contra la República La oca (1931) y
Jabalí (1932).
José María Pemán
Introducción biográfica
Nacido
en Cádiz (1898-1981), cultivó la poesía, el teatro, la novela y el
periodismo. Monárquico, fue un activo propagandista de sus ideas
conservadoras durante la República y presidió el consejo privado de
don Juan de Borbón (hijo de Alfonso XIII y padre de Juan Carlos I)
hasta la desaparición de este organismo, en 1969. Académico de la
Lengua desde 1936, ocupó algunos cargos públicos durante la Guerra
Civil y posteriormente. Murió en Cádiz.
Obra
Sus primeros libros de
versos contienen temas populares andaluces (A la rueda, rueda, 1929;
El barrio de Santa Cruz, 1931); escribió también poesía de
propaganda bélica del bando franquista (Poema de la Bestia y el
Ángel, 1938). Sus obras más conocidas pertenecen al género
dramático. Sus primeros dramas en verso (y también los más famosos),
de temas históricos nacionales, son anteriores a la guerra: El
divino impaciente (1933), Cisneros (1934) y Cuando las cortes de
Cádiz (1934). En esta línea están también obras posteriores como
La
santa virreina (1939) y Metternich (1942). En 1972 consiguió una
cierta popularidad por El Séneca, del que se hizo una versión para
televisión.
Enrique Jardiel Poncela
Nació
en Madrid (1901-1952); está considerado uno de los renovadores del
teatro de humor. La originalidad y extravagancia de los temas y,
sobre todo, de su tratamiento y lenguaje pueden verse como una
anticipación del teatro del absurdo de los años 50.
Se dio a conocer
primero como novelista, con obras en las que ya aparece su
característico humor: Amor se escribe sin hache (1929), Espérame en Siberia, vida mía (1930),
Pero ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?
(1931), La tournée de Dios (1932), etc. Sus éxitos teatrales se
iniciaron antes de 1936, pero fueron superiores en la posguerra. Sus
comedias más famosas son Angelina o el honor de un brigadier (1932),
Eloísa está debajo de un almendro (1943) y Los ladrones somos gente
honrada (1941).