Principales dramaturgos (continuación)
Leandro Fernández de Moratín
Introducción biográfica
ació en Madrid (1760-1828). Era hijo del
poeta y autor teatral Nicolás Fernández de Moratín. Como secretario
del conde de Cabarrús viajó por varios países europeos (Francia,
Países Bajos, Gran Bretaña), en los que tuvo oportunidad de leer las
obras de los clásicos franceses e ingleses que más tarde traduciría
y adaptaría, y de conocer a otros autores, como al italiano Carlo
Goldoni. De vuelta a España, estuvo protegido por Godoy y, tras un
nuevo viaje más amplio por Europa (además de París, Inglaterra y los
Países Bajos visitó Alemania, Suiza e Italia), fue nombrado
secretario de Interpretación de Lenguas, miembro de la Junta de
Teatros y bibliotecario mayor.
Su condición de afrancesado le obligó a
abandonar Madrid con las tropas francesas. Vivió en Francia hasta su
muerte (en París, 1828), aunque regresó a España en varias
ocasiones.
Obra
La importancia literaria de Moratín reside
en su obra teatral. Sus obras dramáticas representan el mejor logro
de la estética neoclásica. Escribió sólo cinco comedias, todas las
cuales se estrenaron aunque con distinto éxito: El viejo y la niña
(1790), La comedia nueva o El café (1792), El barón (1803),
La
mojigata (1804) y El sí de las niñas (1806).
La definición que dio Moratín de la comedia
es representativa de la consideración que tenía el género en el
siglo XVIII: "Imitación en diálogo (escrito en prosa o verso) de un
suceso ocurrido en un lugar y en pocas horas entre personas
particulares, por medio del cual, y de la oportuna expresión de
afectos y caracteres, resultan puestos en ridículo los vicios y
errores comunes en la sociedad, y recomendadas, por consiguiente, la
verdad y la virtud." Los "vicios y errores comunes" que Moratín
trató en sus obras fueron la educación de las jóvenes (en La
mojigata), la comedia heroica de tipo popular (en La comedia nueva o
El café) y, sobre todo, los matrimonios concertados en los que hay
una gran diferencia de edad y ausencia de amor entre los
contrayentes (en sus otras tres comedias).
Moratín escribió en prosa dos de sus
comedias (La comedia nueva y El sí de las niñas) y en romances
octosilábicos las otras tres. (Para más información sobre el teatro
de Moratín véase el texto comentado El sí de las niñas en el
apartado
Teoría literaria - Modelos para el comentario de textos)
En su intento de reformar el teatro español
según los criterios y las normas neoclásicas, Moratín tradujo y
adaptó obras de los clásicos franceses, como La escuela de los
maridos (1812) y El médico a palos (estrenada en Barcelona en 1814),
de Molière. Igualmente es el autor de la primera traducción del
Hamlet de Shakespeare, hecha directamente del inglés (las anteriores
procedían de versiones francesas). En esta línea reformista hay que
situar también sus Orígenes del teatro español, publicados después
de su muerte.
En el siglo XX se publicó su amplio Epistolario y sus
Diarios.
Moratín escribió también poesía, entre la que se recuerda un romance
heroico de 1787, La toma de Granada, y una obra en prosa de sátira
literaria, La derrota de los pedantes (1789), en la línea de la
crítica y burla de la falsa erudición en la que también están obras
como Los eruditos a la violeta, de Cadalso, o las Fábulas
literarias, de Iriarte.