ras la política de unificación territorial
que se iniciara con los Reyes Católicos, una vez que éstos solucionaron los
conflictos suscitados con los nobles e incorporaron a la corona el Reino de
Granada, España quedó definitivamente unificada bajo un único monarca a partir
del reinado de Carlos I.
El Reino de Navarra pierde también su
independencia en 1512 y se integra en la corona de Castilla. Los límites
geográficos de la España de entonces quedaría establecido casi en los actuales
límites. La nueva situación política y social favorecería una expansión,
especialmente marítima, con intervención preferencial en los territorios de
América, pero también en las políticas europeas, culminadas en 1519 al heredar
Carlos I los vastos estados de los Habsburgo y convertirse en titular de la
Corona imperial de Alemania como Carlos V.
Durante los reinados de Carlos I y
Felipe II España
se convierte en el país hegemónico en el mundo
Aunque con orientaciones políticas muy
diferentes durante los reinados de Carlos I (de 1516 a 1556) y de su hijo Felipe II
(de 1556 a 1598), en el siglo XVI España se convierte en el país hegemónico en
el mundo. Mientras que el Emperador se mantuvo abierto políticamente a las
corrientes europeas durante su reinado, Felipe II fue opaco a las influencias y
culturas exteriores, aunque sí intervino militarmente en Europa (Batalla de San
Quintín, Batalla de Lepanto, intervención en los Países Bajos, organización de
la Armada Invencible...).
El gran imperio colonial español se fraguó
en este siglo XVI, con las exploraciones y conquistas de las tierras americanas.
La corona española constituyo en determinado momento de ese periodo la mayor
entidad territorial del mundo. de ahí que durante el reinado de Felipe II se
dijera que "en el Imperio español nunca se pone el sol". Esa realidad era incluso
más patente si consideramos la unión en 1580 de los imperios de España y
Portugal, que duró sesenta años.