spaña, por sus intereses en Italia, estuvo muy implicada en los asuntos de
ese país. Se libraron guerras con Francia por la
hegemonía en la Península y la presencia española en el Reino de Nápoles.
A mediados del siglo XV se producen los
primeros atisbos renacentistas, pero sería con el reinado de los Reyes Católicos cuando las nuevas ideas
triunfan, manifestándose un apogeo en la primera mitad del siglo XVI. Tendrían
capital importancia en esta evolución el proceso unificador de los
reinos peninsulares, así como el fin de la Reconquista con la
capitulación de Granada.
Con
el reinado de los Reyes Católicos, Isabel y
Fernando, triunfan las ideas renacentistas en España
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A partir de aquí, con un poder español único, con
fronteras definidas, y concluidas las disputas con la nobleza, la
atención sería desviada de los conflictos y centrada en otras
cuestiones relacionadas con la cultura, así como los intereses en
ultramar.
La influencia de Italia entra de la mano de Petrarca en la
literatura poética española, que se manifiesta en las obras de dos fieles
seguidores de la nueva corriente italiana: Juan Boscán y,
especialmente, Garcilaso de la Vega. Éste descubrió a los autores
italianos tras su paso por Nápoles, comenzando a incluir en su obra
los típicos estilos y métrica italiana. A su vez, la orientación humanista hace presencia en las
Universidades de Alcalá y Salamanca, y en las obras de Nebrija, Vives, Arias
Montano, y otros.
Garcilaso de la Vega, fiel
seguidor, junto a Boscán, de
la corriente poética italiana.
El pensamiento de Erasmo de Rotterdam también recalaría y
dejaría su influencia en España, gracias a la cobertura que daba el Emperador
Carlos V. Pero, con la subida al trono de Felipe II, el rey decide aislarse e
impedir las influencias extranjeras cerrando
las fronteras; vendría una fase de encierro en sí misma de la cultura española,
que se mantendría alejada de la evolución e ideas del Renacimiento europeo.