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Literatura poética
LA POESÍA EN EL SIGLO XV
Poetas destacados: Juan
de Mena |
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Juan de Mena en un grabado del impresor
alemán Jorge Coci de 1509
Fuente:
Wikimedia Commons |
ran poeta culto español, nacido en Córdoba
(1411-1456), que se distinguió como tal tras cursar sus estudios en Roma y
Salamanca, pero que cultivo igualmente los demás géneros de su tiempo.
Al regreso de Italia Juan II le nombró su secretario de cartas
latinas. Se relacionó como amigo con otros poetas de la época, como el Marqués
de Santillana y Enrique de Villena. Y aunque el Marqués de Santilla era un
férreo adversario de Álvaro de Luna, Juan de Mena también gozó de la amistad de
éste, a quien llegó a prologar su libro Las claras mujeres.
Juan de Mena escribió en prosa y en verso. Su obra en prosa es
breve, y se reduce a una versión de la Iliada latina en romance (1442), también
conocida como Omero romançado, resumen del tema homérico; y sus
comentarios a la obra La coronación del Marqués de Santillana, (alabanzas
al marqués escritas en quintillas dobles).
Pero, es su poesía la que le aportó fama entre sus
contemporáneos, que está escrita siguiendo la temática y reglas formales de la
época, y que abarcan los poemas amorosos de cancionero, los tendenciosos y
doctrinales. Su obra cumbre es Laberinto de Fortuna
(1444), un poema alegórico influenciado por Dante, Lucano y Virgilio, cargado de
recursos expresivos con aire barroco, compuesto por doscientos noventa y siete
coplas de arte mayor, cuya idea central es la influencia de la Fortuna en la
vida del hombre.
Dos estrofas del Laberinto de Fortuna:
Al muy prepotente don Juan el segundo,
aquél con quien Júpiter tuvo tal zelo
que tanta de parte le fizo del mundo
quanta sí mesmo se fizo del çielo;
al gran rey d'España, al Çesar novelo,
al que con Fortuna es bien fortunado,
aquél en quien caben virtud e reinado;
a él, la rodilla fincada por suelo.
Tus casos fallaçes, Fortuna, cantamos,
estados de gentes que giras e trocas;
tus grandes discordias, tus firmezas pocas,
y lo qu' en tu rueda quexosos fallamos.
Fasta que al tempo de agora vengamos
de fechos pasados cobdicia mi pluma
y de los presentes fazer breve suma,
y dé fin Apolo, pues nos començamos.
Juan de Mena era un gran conocedor del latín. Realizó
traducciones al castellano en las que forzó el léxico y la sintaxis del romance
para adecuarla a la latina, lo cual llevó incluso a sus obras tanto en prosa
como en verso.
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