ernat Metge (¿1340/46?-1413), nació en Barcelona y su vida estuvo
relacionada permanentemente con el mundo cortesano, en el que ocupó importantes
cargos (fue secretario real) y en cuyas intrigas se vio envuelto.
Su importancia literaria la debe, sobre todo, a Lo somni (El sueño) y a la
traducción que hizo del último relato del Decamerón, de Boccaccio (a partir de
la versión latina de Petrarca y no del original italiano). Esta traducción fue
realizada hacia 1388 y es la historia de Valter y Griselda; en ella incluye una
epístola final en la que puede verse su admiración por la obra y el estilo de
Petrarca, por lo que se le considera uno de los primeros ejemplos de prosa con
influencias del renacimiento italiano, tanto por su sintaxis latinizada como por
los intentos de precisión y claridad.
En cuanto a Lo somni, está dividido en cuatro libros; el primero trata de la
inmortalidad del alma; el segundo se ocupa del cisma religioso de Occidente; el
tercer libro es un ataque contra las mujeres, en la línea de la literatura
misógina medieval; y el cuarto, quizás para atenuar los ataques del tercero, es
una apología de determinadas mujeres.
Escribió y tradujo muchas otras obras; algunas se han perdido. De las
conservadas, destacan el poema alegórico-filosófico de hacia 1381 Llibre de
fortuna e prudència, y el diálogo inacabado e iniciado en 1395, Apologia.
Jordi de Sant Jordi (fines del siglo XIV-¿1425?).
Nació en el reino de Valencia
y fue cortesano y soldado. Participó en la expedición contra Córcega y Cerdeña,
en la que también iba Ausiàs March. Sólo se conservan dieciocho composiciones
poéticas, todas de tipo amoroso excepto Presoner (Prisionero), que muestran la
continuidad del mundo trovadoresco, y a la vez los comienzos de la influencia
del italiano Francesco Petrarca.
Ausiàs March (¿1397?-1459)
Nació en Gandía. Era hijo de Pere March y sobrino de
Jaume March, poetas también. En su juventud tomó parte en campañas militares;
entre otras, contra Córcega y Cerdeña, expedición en la que coincidió con los
poetas Jordi de Sant Jordi y Andreu Febrer. Se estableció después en sus
posesiones de Valencia y tuvo algunos conflictos por cuestiones de competencias
jurisdiccionales. Contrajo matrimonio con Isabel Martorell (hermana del
novelista Joanot Martorell) en 1437; dos años después enviudó y, en 1443, volvió
a casarse, con Joana Escorna. Murió en Valencia, donde se había instalado en
1450.

Ausiàs March es el primer gran poeta de la lengua catalana y uno de los más
destacados de todas las épocas. Se conservan unas ciento treinta y ocho
composiciones, en las que, junto a la tradición de los trovadores provenzales,
se nota la influencia del "dolce stil nuovo" italiano. Su importancia radica en
el uso que hace del idioma, rompiendo con los provenzalismos que inundaban la
poesía y consiguiendo un lenguaje bastante puro; huyó de las complicaciones y
preciosismos y no desdeñó usar giros y usos lingüísticos populares.
En cuanto al
contenido de su poesía, es un reflejo de sus conflictos personales y de sus
estados anímicos, en donde se aprecia la angustia que le producen sus propias
contradicciones. Su influencia fue enorme sobre los poetas catalanes y también
sobre la primera generación de poetas renacentistas castellanos.
Suele hablarse de dos épocas o ciclos en su creación poética; el primero
abarcaría de 1427 a 1445, y en él el amor con orígenes en lo trovadoresco sería
el tema central; a esta época podrían adscribirse poemas como Fantasiant, amor
a mi descobre o Leixant a part l'estil dels trovadors. El segundo
periodo iría desde 1445 hasta su muerte; el tratamiento más filosófico y la
preocupación por la muerte caracterizarían los principales poemas de esta época:
los seis Cants
de mort o el Cant espiritual.
Joanot Martorell (¿1410?-1468).
Nació en Valencia, en una familia de caballeros,
y su propia vida está llena de episodios típicos del mundo novelesco de los
libros de caballerías. Vivió un tiempo en Londres y tradujo al catalán Guillem
de Vàroic. En 1490 se publicó en Valencia su novela Tirant lo Blanc, escrita
hacia 1460 y que no había terminado a su muerte; Martí Joan de Galba retocó el
material ya existente (en realidad, casi toda la obra) y la concluyó. La obra es
una novela de caballerías en la que un caballero bretón (Tirant) vive las
aventuras y lances propios de este tipo de literatura. Sin embargo, la obra de
Martorell se separa de las demás del género por la verosimilitud de los
episodios y por el tratamiento irónico que hace de ellos. Los elementos
fantásticos (entendidos como algo imposible, inverosímil o sobrehumano) están
ausentes de la novela, que fue muy apreciada en su época y traducida muy pronto
a varios idiomas (en 1501 al italiano y en 1511 al castellano).