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Cita para la reflexión: "Cuanto más nos inclina la naturaleza a los placeres, tanto más propensos somos a la licencia que a la decencia" (Aristóteles)



Lengua

SEMÁNTICA

Denotación y connotación - 1ª parte

 


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La denotación o término representativo


 

s preciso distinguir la denotación de la connotación cuando consideramos el problema de la significación.

Se entiende por denotación el contenido puramente representativo y simbólico de un signo, que lo hace útil para designar un determinado referente. Dicho contenido viene dado por el sistema de relaciones y valores que es la lengua, convención que siguen imperiosamente todos los hablantes para comunicarse entre si.

El diccionario proporciona -o intenta proporcionar- ese significado denotativo de las palabras; por ejemplo, "biblioteca: local donde se almacena un determinado número de libros ordenado para su lectura", o "examen: prueba que se hace para demostrar aprovechamiento en el estudio", o la misma palabra "denotar": "Indicar o significar algo, especialmente alguna señal (ejemplo: "esas palabras denotan su desdén")."

La connotación o término evocativo


Los signos poseen, además de su significado en la lengua, diversos sentidos que proceden del uso que de ellos hacen los hablantes. Éstos los emplean en situaciones diversas, expresan mediante ellos un mundo subjetivo o intentan actuar con ellos sobre sus interlocutores. Según A. Martinet, connotación es "todo lo que un término puede evocar, sugerir, excitar, implicar de un modo más o menos claro".

Experiencias, sentimientos, valores, son asociados a los signos que se cargan así de otro significado, el connotativo. La palabra "examen"significa con toda seguridad algo diferente para quien examina y para el que es examinado; la palabra "biblioteca"no sugiere lo mismo a alguien aficionado a los libros que a otro que no suele leer ni acudir a bibliotecas. Ciertamente, unos y otros hablantes comparten el significado denotativo pero, en cada caso, añaden a él diversas connotaciones.


Es seguro que, para un alumno, la palabra "examen" tiene un significado distinto que para el examinador.

Tales connotaciones -muy difícilmente sistematizables- son variadas: axiológicas e ideológicas, es decir, en relación con valores e ideologías (piénsese en las que comportan términos como "patria", "libertad"o "anarquía"); de procedencia geográfica o social del hablante ("maseta"/"maceta", "guaje"; "pasma", "probe"); de edad o profesión ("guateque", "mates"; "cliente", "paciente"); de situación de elocución en que el hablante, el oyente, o ambos, se encuentran ("enfadarse", "sulfurarse"); de afectividad, etc.

Naturalmente, un hablante puede ser más o menos consciente de estar utilizando términos muy connotados cuando dice "albañil", "catear", "morro"o "excusado"("servicio"); uno culto lo será más, en cuanto que reconoce la variedad de la lengua en las distintas situaciones; un hablante vulgar lo será menos, en la medida en que una sola variedad, la vulgar-coloquial, se le presenta como la única posible.

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