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Historia y Arte
EL SIGLO XIX
Manifestaciones
artísticas -
7ª parte |
El Impresionismo y el Postimpresionismo (continuación)
ejando a un lado a los paisajistas ingleses que sin
saberlo anunciaron el impresionismo, el primer pintor que dio claras muestras de
aproximarse al nuevo estilo fue Corot (1796-1875) a través de su interés por el
paisaje y de su capacidad para captar luces y atmósferas. Cualidades semejantes
tuvieron los pintores de la "escuela de Barbizon" (pequeño pueblo de las
proximidades de París) que se sintieron fuertemente atraídos por el paisaje y
que como Corot fueron iniciadores de la costumbre de pintar del natural, "a
pleno aire", decían los franceses.
Sin embargo, el artista que ha sido considerado padre
del Impresionismo fue Edouard Manet (1822-1883). Parte importante de la obra de
Manet fue una moderna revisión crítica de cuadros anteriores, considerados obras
maestras del arte; de ese modo pintó El almuerzo sobre la hierba a partir
de la "Fiesta campestre" de Giorgione y Olimpia que era una trasposición
aún más clara de la "Venus de Urbino" de Ticiano. Estas obras, que provocaron un
estruendoso escándalo en el París de 1863 y 1865 respectivamente, no fueron
entendidas por los críticos de la época, incapaces de ver la profunda modernidad
de este pintor que admiraba la pintura española de Velázquez y Goya.

Olimpia, de Manet
No obstante, los cuadros más netamente impresionistas
de Manet pertenecen a su producción más tardía, cuando el pintor se sintió
interesado por la luz y la atmósfera y por un tipo de composiciones que parecen
estar directamente influenciadas por los encuadres de la fotografía o, como en
el caso de El bar del Folies Bergère por el deseo de jugar con una
perspectiva irreal en una temática que tendrá gran éxito entre los posteriores
impresionistas.
Tras el precursor aparecieron los que pueden
considerarse como impresionistas plenos, cuya actividad pictórica se centró en
el paisaje: Monet, Pissarro y Sisley.
De ellos fue sin duda Claude Monet (1840-1926) quien
llevó el impresionismo a sus últimos extremos y el artista en torno al cual se
aglutinó el grupo de pintores que participaban de la nueva tendencia. Monet
pintó en 1872 un cuadro que representaba el puerto de Le Havre y que tituló
Impresión, sol naciente. Al ser expuesto, un crítico tomó despectivamente el
título del cuadro para calificar a Monet y a sus seguidores como impresionistas.
Pocos años más tarde los propios pintores adoptarían el insulto de aquel crítico
como emblema de su nueva pintura.

Impresión, sol naciente, de Monet
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