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Historia y Arte
EL SIGLO XIX
Manifestaciones
artísticas -
4ª parte |
Del Neoclasicismo al Romanticismo (continuación)
elacroix (1798-1863) dejó más patente aún el espíritu
romántico en su abundante obra. Su misma biografía fue en sí misma paradigma del
romanticismo: hijo ilegítimo de un noble, enfermo de tuberculosis, viajero por
África y lector incansable de Dante, Shakespeare, Walter Scott, Goethe, Byron y
Víctor Hugo. Su obra pictórica parte de Gericault, de quien fue amigo, pero
sintió también la influencia de Miguel Ángel, Rubens, Veronés, Velázquez y los
paisajistas ingleses Constable y Turner.
Hay, por lo tanto, en Delacroix una especie de síntesis
de influencias literarias y pictóricas que no tuvieron más fin que el de generar
un romanticismo pleno de contenidos temáticos y rico en formas, colorido y
luces. Todo ello aparece en obras como La barca de Dante (Dante camino
del Infierno), Escenas de las matanzas de Quíos, ensalzando al pueblo
griego en su lucha por la independencia, La muerte de Sardanápalo,
exótica escena que narra la preferencia por la muerte antes que la pérdida de la
libertad, La toma de Constantinopla por los Cruzados, de ambiente
medieval, o La libertad guiando al pueblo, alegoría de la Francia
revolucionaria.

La muerte de Sardanápalo, de Delacroix,
Museo del Louvre
El realismo
Tras los fracasos políticos de la Europa de 1848 la
pintura del XIX sufrió un cambio que bien puede considerarse como una reacción
frente al cómodo y decorativo romanticismo burgués. El término "realismo" no es
particularmente afortunado, ya que de un modo u otro la historia de la pintura
había sido hasta entonces realista en la medida que pretendía ser fiel reflejo
de la naturaleza. Por ello, el término realismo debe entenderse como
preocupación por representar la realidad tal cual era, sin tendencia a la
idealización ni a los distanciamientos temporales o geográficos, como había
hecho la pintura romántica desde la simple elección de sus temas.
El Realismo tiene así un marcado carácter social y
significa la toma de conciencia de los problemas de las clases menos favorecidas
de la sociedad industrial. Desde otro ángulo, el Realismo sufrió la influencia
de la filosofía positivista de A. Comte y es posible, también, que se viera
sometido al influjo de la aparición de la fotografía. Hay, de todos modos, un
evidente compromiso social en los pintores del Realismo. Buen ejemplo de ello
sería uno de los impulsores del movimiento, Gustave Coubert, que dedicó parte de
su vida a la actividad política.
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