 |
Historia y Arte
LA CIVILIZACIÓN ISLÁMICA
Mentalidad y
pensamiento -
4ª parte |
El pensamiento musulmán (continuación)
esde el punto de vista de la filosofía, los
musulmanes, aunque conocieron en profundidad el pensamiento platónico, fueron
seguidores de Aristóteles. Ello se explica fácilmente si se tiene en cuenta que
el mundo de las ideas de Platón encajaba mal con el carácter racionalista y
experimentador del pensamiento musulmán. Por otro lado, el mundo real del
aristotelismo era imprescindible para la concepción terrenal del paraíso del
Corán.
El más importante filósofo árabe oriental fue Avicena
(980-1037) partidario del aristotelismo, que debió conocer a través de Al-Farabi,
otro filósofo anterior que pretendió armonizar Aristóteles con Platón. Avicena
dedicó sus esfuerzos a eliminar del aristotelismo los elementos neoplatónicos y
su obra marcó una profunda influencia posterior. Fue también médico y, como tal,
escribió un Canon de la Medicina que se enseñó en las universidades europeas
durante varios siglos.
En el pensamiento musulmán occidental, la figura más
destacada y de gran trascendencia para la llegada del aristotelismo al occidente
cristiano fue el cordobés Averroes (1126-1198). Su entusiasmo por Aristóteles le
hizo comentar la obra del filósofo griego varias veces. Su profundo racionalismo
le llevó a no aceptar la inmortalidad del alma y a tener problemas con las
autoridades religiosas musulmanas.
La transmisión cultural de los musulmanes
El legado cultural de la antigüedad griega se había ido desplazando hacia
Oriente desde los últimos siglos del Imperio romano. Tras las invasiones
germánicas y los conflictos internos del Imperio bizantino, esa riqueza cultural
pudo haber quedado definitivamente separada del occidente europeo, de no haber
sido rescatada y transmitida por el mundo musulmán.
Una vez traducidas al árabe cientos de obras
filosóficas y científicas de autores como Aristóteles, Hipócrates, Galeno,
Euclides o Ptolomeo, pronto llegaron a aquellos lugares en los que la
civilización musulmana estaba más en contacto con el occidente cristiano, es
decir, Al-Ándalus y Sicilia. El proceso de reconquista y la fuerte población
mozárabe (cristiana) que vivía en territorios musulmanes, hizo que el contacto
entre las dos culturas fuera particularmente intenso en España.
De ese modo, ya en el siglo XI, se produjeron los
primeros intercambios culturales entre Córdoba y los reinos cristianos, pero
fue, sobre todo, a comienzos del siglo XII cuando surgió en Toledo una
importantísima Escuela de Traductores que se encargó de trasvasar del árabe al
latín gran parte del saber antiguo. Allí se reunieron hombres de ciencia para
estudiar y traducir y aún en el siglo XIII, en época de Alfonso X "El Sabio", la
fama de este centro perduraba.
También otras ciudades españolas crearon centros de
traducción (Barcelona, Pamplona, etc) pero sin alcanzar la importancia de
Toledo.
Sicilia y el sur de Italia también fueron puente entre
el saber transmitido por los musulmanes y los estudiosos europeos.
De toda la labor traductora, tanto española como
italiana, debe destacarse la importancia de los escritos aristotélicos, pues
habrían de condicionar toda la filosofía occidental de la Edad Media.
|