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Historia y Arte
LA ANTIGUA GRECIA
Manifestaciones
artísticas - 9ª parte |
La música en la antigua Grecia
n sus orígenes la música griega estuvo sujeta a
influencias exteriores. La temprana relación con Creta y con Asia Menor puso a
los griegos en contacto con las tradiciones musicales de Egipto y Mesopotamia y
es muy posible que, de estas culturas, llegaran a Grecia tanto instrumentos como
sencillas melodías. No obstante, la fuerte personalidad de los habitantes de la
Hélade, pronto adaptó estas influencias a su propio mundo cultural y a sus
propias necesidades.
Así, la música estuvo estrechamente relacionada con todos los mitos que
configuraron las creencias religiosas de los griegos. Cada instrumento musical
estaba directamente relacionado con un dios: el "aulos" (variante de la flauta)
estaba vinculado a la adoración de Dionisos, la lira al culto de Hermes, la
trompeta relacionada con la diosa Atenea, etc.
Así mismo, pronto se utilizó la música para acompañar el recitado de los
poemas épicos. La Ilíada y La Odisea eran, en cierto sentido, un compendio de la
cultura de la época y ésta era transmitida oralmente por los "bardos",
auténticos profesionales del recitado con acompañamiento musical. Eran empleados
de las familias de la aristocracia y se acompañaban de la lira; también se
encargaban de acompañar con la cítara a los coros populares que cantaban en las
ceremonias de culto y en las procesiones en favor de los dioses o, simplemente,
en actos como funerales, fiestas nupciales o entrega de premios a atletas
victoriosos. En general, la música estuvo muy vinculada a la poesía y, con
frecuencia, las figuras de músico y poeta se confundían en una misma persona.

Cerámica de la época clásica, donde se pueden
observar algunos instrumentos musicales (liras)
Hacia el siglo VII a. de C. y al amparo del crecimiento de las polis, comenzó
a desarrollarse una variadísima poesía lírica, denominada así porque se
acompañaba con la lira, en la que los temas populares se mezclaban con los
dedicados a los dioses e, incluso, a los dedicados a la política de la ciudad.
Más adelante, entre los siglos VI y V a. de C., aparecen en Atenas nuevos
estilos de manifestaciones poético-musicales: el ditirambo y el drama. El
ditirambo se originó en el culto a Dionisos y eran danzas y cantos acompañados
del "aulos", ejecutadas por un coro de hombres. En los dramas (tragedias y
comedias), música, poesía y danza estaban combinadas. La melodía y el ritmo de
estas composiciones estaban condicionados por la letra de la poesía. El gran
éxito de los dramas de Esquilo, Sófocles y Eurípides llevó la música coral a sus
más altas cotas y debió de hacer populares muchos de los fragmentos de sus
obras.
A partir del siglo IV a. de C. y, tras un breve espacio de tiempo en el que
los compositores orientaron su trabajo hacia un virtuosismo instrumental que
alejó la práctica musical de las masas populares, la música comenzó a decaer.
Las crisis políticas de la época no debieron ser ajenas a esa decadencia
musical, que fue unida al declive de todo el mundo cultural griego.
Los estudios teóricos de música, en Grecia, hay que atribuírselos a Pitágoras
(siglos VI y V a. de C.), quien recoge de forma ordenada los conocimientos
musicales anteriores a él y los procedentes de Egipto y Mesopotamia. Pitágoras y
sus seguidores enseñaban la música como parte de una disciplina destinada a
conseguir una elevación moral. Pero, además de enseñar, se dedicaron a la
investigación, habiendo llegado hasta nosotros, sobre todo, a través de obras de
Euclides y de Platón. Ahora bien, estos estudios, que puede decirse que eran de
carácter matemático y filosófico, y bastante confusos y oscuros, no influyeron
determinantemente en las manifestaciones musicales de carácter popular.
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