 |
Historia y Arte
LA EUROPA DE LA ILUSTRACIÓN
Manifestaciones
artísticas - 11ª parte |
La música en la Ilustración (continuación)
a ópera también se fue transformando vertiginosamente.
Aunque perduró la ópera según el estilo en el que se había desarrollado durante
el Barroco, la "ópera seria", en esta época adquirió un desarrollo importante la
"ópera bufa".
Esta ópera bufa comenzó a desarrollarse en Italia,
utilizando personajes y situaciones populares. Era, por ello, un estilo mucho
más popular que la ópera seria y fue apoyado por los filósofos de la Ilustración
francesa, en una postura que podría interpretarse como un deseo de educar
musicalmente a la población o de democratizar el arte.

El concierto clásico apareció a
mediados del siglo XVIII. Los instrumentos solistas más utilizados eran el
violín y el piano. Salón del apartamento napolitano de lord Fortrose,
de Pietro Fabris (Scottish National Portrait Gallery, de Edimburgo)
Hay que destacar la gran importancia que tuvo la
Escuela de Mannheim (ciudad alemana) en la que se estableció una orquesta que
serviría de modelo a las orquestas clásicas posteriores. Esta escuela
contribuyó, decisivamente, a fijar las formas clásicas y el desarrollo
orquestal. Tuvo, por tanto, una gran influencia en la música de Haydn y Mozart.
Haydn (1732-1809) músico austriaco, trabajó y compuso
casi toda su obra en la corte de los príncipes de Esterhazy. Escribió música en
todos los géneros de la época, pero sobre todo fue en la sinfonía, la cual fijó
y desarrolló, en la que más sobresalió su música. Compuso un centenar de
sinfonías, entre las que sobresalen las 12 últimas: Sinfonías de Londres.
Destacan también sus Cuartetos de cuerda, que ponen de relieve una gran
capacidad e intensidad de comunicación de su madurez imaginativa.
Glück (1714-1787) es otro músico destacado en la música
de este siglo. Aunque nació en Alemania, viajó y vivió en otros países europeos.
Su mayor producción, y más destacada, fue operística, componiendo desde óperas
cómicas francesas, hasta serias óperas que devolvieron a esta composición su
solidez dramática. Entre ellas están: Orfeo y Eurídice, Ifigenia en Áulide,
Alceste.
En España, bajo el reinado de los Borbones, se
instalaron buenos músicos italianos, destacando Boccherini (1743-1805), que
llegó, incluso, a escribir una zarzuela: La Clementina.
Otros músicos españoles de la época fueron Domingo
Tarradellas (1713-1751), autor de Merope, y Vicente Martín y Soler (1754-1806),
autor de la ópera Una cosa rara, pero ambos desarrollaron su obra fuera de
España.
|