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Historia y Arte
LA EUROPA DE LA ILUSTRACIÓN
El Absolutismo
ilustrado - 6ª parte |
La Independencia de los Estados Unidos y la Revolución
Francesa
(continuación)
la situación agraria y del campesinado ya descritas
antes, se añadieron las catastróficas
cosechas de los años 87 y 88, que duplicaron el precio del trigo y la
declaración gubernamental de bancarrota en el 1788. Luis XVI decidió convocar
los Estados Generales con la intención de obligar a los estamentos privilegiados
al pago de impuestos.
La reunión de los Estados Generales, que hacía más de
150 años que no se convocaban, forzó a que cada estamento clarificara sus
posiciones. La nobleza y el clero, en una suicida intransigencia, demostraron
que sus libertades no eran las mismas que las de los demás ciudadanos; el Tercer
Estado, con un programa único, manifestó su oposición al régimen de privilegios
y pidió el voto nominal para poder alcanzar la mayoría en contra de la nobleza y
el clero, que propugnaban el voto estamental.
Luis XVI no se atrevió a apoyarse en el pueblo llano y
la burguesía para desmontar el régimen de privilegios y, de ese modo, el Tercer
Estado se retiró de la reunión y se constituyó en Asamblea Nacional, con el
juramento de redactar una constitución.

El tercer Estado jurando redactar una
constitución. El Juramento del Juego de la pelota, Museo de
Versalles
Al Tercer Estado se unió parte de la
nobleza y del bajo clero, de ideología ilustrada. Cinco días después de
constituida la Asamblea Nacional, el 14 de agosto de 1789, el pueblo de París
tomaba al asalto la cárcel de la Bastilla para liberar a los presos y hacerse
con armas, dando comienzo así, con la participación popular, la Revolución
Francesa.
Con la Revolución Francesa se abolió el sistema de privilegios y se afirmó que la
soberanía de una nación reside en el pueblo. El Antiguo Régimen entró así en una
profunda crisis, de la que ya no pudo recuperarse por completo ni aún en la
época de la Restauración.
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