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Historia y Arte
LA ALTA EDAD MEDIA
Las manifestaciones
artísticas - 13ª parte |
La música
a música de los últimos siglos de la Alta Edad Media
fue fundamentalmente religiosa, como corresponde a un periodo de gran predominio
de la Iglesia que estuvo marcado por una profunda religiosidad.
El proceso de consolidación de la Iglesia de Occidente,
frente a la Iglesia bizantina, con la que mantenía una relación de
enfrentamiento, trajo consigo el desarrollo de una liturgia propia que se
diferenciará claramente de la liturgia oriental. En ese proceso de
consolidación, la figura más destacada fue el papa Gregorio Magno (540-604) que
en materia litúrgica y musical introdujo importantes novedades.
Creó un Antifonario (recopilación de todos los cantos
religiosos) y fundó la "Schola Cantorum" para la formación de músicos.
Gregorio Magno, siguiendo las corrientes religiosas de
su época, le dio a la música religiosa una gran fuerza, basada en la austeridad
y en un profundo misticismo. De ese modo, y bajo su influencia, nació el canto
gregoriano o "Canto llano". Este canto era monódico (una sola voz) y carecía de
medida o compás, ya que su ritmo era marcado por las palabras. El canto
gregoriano fue concebido para voces de hombres y por ello se difundió
rápidamente en los ambientes monásticos, siendo precisamente los monasterios los
que dieron al gregoriano su forma definitiva.
El canto llano monódico evolucionó hacia formas más
elaboradas, que darían lugar a la aparición de la polifonía (varias voces). El
comienzo de este proceso de evolución debe situarse entre los siglos IX y X,
época en la que se impuso el canto de dos melodías diferentes y simultáneas.
Este sistema, denominado "organum" tenía como base una melodía gregoriana.
En cuanto a la técnica de escritura musical, la Alta
Edad Media fue una época de grandes novedades, pues ya a finales del siglo IX el
monje Hucbaldo de Saint Amand abandonó el viejo sistema de letras que
representaban las notas, para sustituirlo por el de "neumas", es decir conjunto
de signos (rayas, puntos, etc.) que, colocados sobre las palabras a distancias
variables, indicaban el movimiento de la melodía. De todos modos, la gran
modificación de la escritura musical se produjo en el siglo XI, cuando el monje
benedictino Guido de Arezzo introdujo el sistema de notación pautada y el uso de
las notas que, aún hoy, siguen empleándose.

Instrumentos de viento medievales, que se
pueden observar en una miniatura de las Cantigas de Santa María, de Alfonso
X.
Por lo que respecta a los instrumentos musicales de la
época se sabe, gracias a las miniaturas de los manuscritos y a la escultura
románica, que existía cierta variedad heredada del pasado (musa, lira, cítara,
óboe, tuba, etc.), pero la más notable innovación fue la introducción,
procedente de Bizancio, del órgano, que se incorporaría a la música religiosa en
la Baja Edad Media.
De la música profana se saben muy pocas cosas. Debió
tratarse de recitados y cantos con acompañamiento instrumental, ya que la música
religiosa se negó al uso de instrumentos, precisamente con el afán de
diferenciarse de la música profana. Por otro lado, cabe aceptar la idea de que,
en un mundo por completo ruralizado y agrícola, se dieran ciertos cantos
relacionados con las tareas del campo.
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