Las actividades extraescolares como herramienta de educación en el ocio y la salud integral

 

Imagen Creative Commons

En la actualidad, el tiempo fuera del horario lectivo se ha convertido en un desafío para los padres. Hoy, la conciliación de horarios laborales y familiares es un problema constante al que se enfrentan las familias con hijos en edad escolar. Beatriz Molinuevo, en un estudio sobre Actividades Extraescolares y Salud Mental, expresa que “…las familias del siglo XXI se encuentran en una situación de necesidad creciente de utilización de recursos educativos y de cuidado para conciliar los horarios laborales y escolares”; esto ha tenido un notable crecimiento en las últimas décadas debido a la cada vez mayor incorporación de la mujer al mercado laboral.

La consecuencia de estas nuevas necesidades de conciliación de las familias, ha derivado en un aumento de los recursos públicos y privados dirigidos a cubrir esas demandas, y uno de los principales es la oferta de actividades extraescolares por parte de las escuelas y otros organismos o entidades.

De una forma paralela, es de destacar que los padres actuales presentan una mayor preocupación y expectativas, no sólo por la educación formal y reglada de sus hijos y el rendimiento académico, sino también por aquellos aspectos inherentes a la preparación para la vida, motivo por el que las actividades extraescolares hayan influido notablemente en las alternativas que las familias escogen para ocupar el tiempo lúdico o externo al horario lectivo.

Los catedráticos Puig y Trilla, en su obra “La pedagogía del ocio”, describen cómo los cambios sociales y educativos, junto con la relevancia en cuanto a cantidad y calidad del tiempo disponible por los alumnos una vez finalizado el tiempo lectivo, ha generado una Sociología y Pedagogía del tiempo libre que ha conducido a la creación de nuevas acciones sociales y educativas.

Manuel Cuenca, doctor en filosofía y catedrático de pedagogía en la universidad de Deusto, señala que la educación en el tiempo libre constituye una de las herramientas más valiosas para el desarrollo integral de la persona, así como el crecimiento en conductas positivas. Cuenca expresa lo difícil que resulta entender la sociedad actual del siglo XXI ignorando que el ocio es un importante pilar con significado económico, social y cultural.  Es una necesidad humana, una realidad en continuo cambio que está ocupando su espacio en la era del conocimiento. La música, los espectáculos, los museos, el turismo, los deportes… son manifestaciones del ocio determinantes en los estilos de vida de los ciudadanos actuales, y requisito indispensable dentro del concepto de salud y calidad de vida.

Sobre las bondades de las actividades extraescolares, podemos concluir afirmando lo señalado por la doctora en Ciencias Políticas y Transformación Social Sheila González Motos, en un documento editado por la Fundación Jaume Bofill:

“Las actividades extraescolares combinan actualmente (en mayor o menor medida) una triple finalidad:

a) facilitar la conciliación familiar a través de la dotación de servicios fuera del horario escolar…

b) aportar tiempo educativo al alumnado fuera del horario estrictamente escolar.

c) en no pocas ocasiones, compensar las desigualdades educativas de partida de determinados colectivos, ya sea mediante programas de contenido académico u otros programas de ocio educativo donde se trabajan tipos de habilidades sociales, valores o actitudes”.

 

En conclusión, además de la deseada conciliación familiar, las actividades extraescolares son una herramienta que, enmarcadas en la pedagogía del ocio, pueden contribuir al desarrollo vital de la persona y de su salud integral, a través de conocimientos, valores, actitudes y habilidades diversas.


Puedes buscar actividades para tus hijos en: http://www.buscaextraescolares.com/


 

 


loading...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*



  • CONSULTA TAMBIÉN LOS SIGUIENTES ARTÍCULOS RELACIONADOS: