La Academia Nacional de Letras del Uruguay

Breve historia

La Academia Nacional de Letras fue creada por Decreto-Ley N° 10.360, del 10 de febrero de 1943, siendo Presidente de la República D. Alfredo Baldomir y Ministro de Instrucción Pública D. Cyro Giambruno.

El núcleo inicial de Académicos, designado por el citado Decreto-Ley, tomó posesión el 20 de febrero. Estaba formado por D. Antonio María Barbieri, D. Víctor Pérez Petit, D. Raúl Montero Bustamante, D. Emilio Frugoni, D. Álvaro Armando Vasseur, Da. Juana de Ibarbourou, D. Emilio Oribe, D. Alberto Zum Felde y D. Carlos  Martínez Vigil. Este grupo inicial eligió a los diez Académicos restantes para completar los diecinueve Miembros de Número exigidos: D. Carlos Vaz Ferreira, D. José Irureta Goyena, D. Daniel Castellanos, D. José María Delgado, D. José Pedro Segundo, D. Clemente Estable, D. Dardo Regules, D. Adolfo Berro García, D. Carlos Sabat Ercasty y D. Fernán Silva Valdés.

El 6 de julio del mismo año, el Poder Ejecutivo aprobó el Estatuto y el Reglamento interno de la Academia, y el 16 se eligieron las primeras autoridades.

La Academia quedó instalada en sesión solemne el 29 de octubre de 1943. Presidió la ceremonia el Presidente de la República D. Juan José de Amézaga. Hicieron uso de la palabra el Ministro de Instrucción Pública D. Adolfo Folle Juanicó y el presidente de la Academia D. Raúl Montero Bustamante.

En 1960, se establecieron relaciones regulares entre la Academia Nacional de Letras y la Real Academia Española. También ese año, la Corporación uruguaya quedó formalmente reconocida por la Asociación de Academias de la Lengua Española a través del III Congreso de Academias reunido en Bogotá.

En este mismo Congreso, se firmó el “Convenio Multinacional sobre Asociación de Academias de la Lengua Española”, el cual fue ratificado por el Parlamento uruguayo en 1969, convirtiéndose en la Ley No 13.775

La Academia se ha hecho presente, por medio de sus delegados, en los doce Congresos de Academias realizados entre 1951 y 2002. Asimismo, la Academia ha participado en los Congresos de Lexicografía Hispanoamericana celebrados en San Juan de Puerto Rico en 1970 y en 1981. En seis oportunidades (1968, 1976, 1983, 1992, 1993 y 2001), le correspondió a la Academia integrar la Comisión Permanente de la Asociación de Academias durante un período ordinario de sesiones. Representaron a la Corporación uruguaya los Académicos Da. Esther de Cáceres, Da. Celia Mieres, Da. Élida Miranda, D. Carlos Jones Gaye y Da. Gladys Valetta Rovira.

En 1996, la Academia, conjuntamente con la Comisión Permanente, organizó en Montevideo un Encuentro de Lexicógrafos de las Academias de la Lengua Española con el fin de establecer las bases teóricas y metodológicas del “Diccionario Académico de Americanismos”, que publicará la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Por acuerdo adoptado en dicho Encuentro, los lexicógrafos de las Academias del Cono Sur se han seguido reuniendo para proseguir con tareas relativas al “Diccionario Académico de Americanismos”. Estos Encuentros de Lexicógrafos han tenido lugar en Santiago de Chile y Valparaíso (1997), en Buenos Aires (1998) y en Lima (1999).

En 2001, en ocasión de la visita del Director de la Real Academia Española, Don Víctor García de la Concha se concretó el acuerdo por el que la Academia Nacional de Letras pasó a ser Correspondiente de la Academia madrileña.

Sedes

La Academia Nacional de Letras fue instalada en el Palacio Taranco, sede en ese entonces del Ministerio de Instrucción Pública.

Desde los primeros momentos, fue preocupación de los Académicos dotar a la Corporación de una sede propia, acorde con su jerarquía y con sus funciones. En tal sentido, se realizaron numerosas gestiones ante las Autoridades Públicas a través de los años. Diversas fueron las residencias que se consideraron como posibles sedes: la Casa de Ximénez, la de Julio Herrera y Reissig, la de Montero Bustamante, la de Castellanos, entre otras. Por decreto del 26 de febrero de 1946, el Presidente de la República dispuso que se destinara para sede de la Academia la Casa de los Vázquez, también conocida como Casa del Virrey. Esta disposición no tuvo cumplimiento porque dicho inmueble, al no haber sido restaurado a tiempo, se derrumbó casi completamente.

En 1966, el Poder Ejecutivo dictó una Resolución por la que se estableció que la Corporación dispondría, para su funcionamiento, de la biblioteca y de un ala del Palacio Taranco. Se formalizó así el afincamiento de la Academia en la que había sido su sede, de hecho, desde su fundación. El Gobierno de la República dio cumplimiento de esta manera a una de las obligaciones contraídas en su carácter de signatario del Convenio de Bogotá.

En julio de 1997, se dispuso que todas las dependencias del Palacio Taranco fueran destinadas a Museo de Artes Decorativas y, por Resolución Ministerial del 12 de noviembre de 1997, se destinó la Casa de Julio Herrera y Reissig, “Torre de los Panoramas”, para Sede de la Academia.

Actualmente, están muy adelantados los trámites para restaurar la sede de la Academia. El proyecto arquitectónico ha sido realizado por la División Arquitectura del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, y la financiación estará a cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores de España.

 

 Información procedente de la Academia N. de Letras del Uruguay
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